Me explica un amiga, de esas que uno quiere de verdad, que ha tenido una discusión con otra amiga, que también quiero de verdad, las dos son mujeres de mundo, de amplia cultura literaria y mejor quehacer profesional. La primera de lengua materna es catalana, la segunda castellana, de lengua; me consta que la primera, por su periplo por este mundo, habla un perfecto castellano e inglés y un buen francés, la niña no está manca como veis. La segunda solo me consta su buen uso del castellano, con matices y colores de su dialecto, bello su hablar, bello su cantar, debo decir.
En la discusión que tuvieron surgió el tan tribal y trillado tema lingüístico, pero por algo muy simple. Mi amiga catalana hablaba con otro catalán, en un país allende los mares de esos que tienen setenta y dos lenguas diferentes y con el castellano setenta y tres, pues bien, estando en este fabuloso país de diversidad salto el eterno tema peninsular: las lenguas.
¿Cómo fue la cosa? Mi amiga catalana se encontró delante de si con otro catalán, amigo con el que siempre han hablado en su lengua, materna para los dos, hablaban entre ellos y siempre con ese gustito que da a cualquier ser humano, hablar la lengua propia cuando uno lleva muchos días hablando otra. Un lugar común y nada más, en catalán diríamos: I prou! Mi amiga castellana, mujer culta y de izquierdas, sintió una fuerte ofensa en ese momento y se empezó ha discutir del ¿por qué se habla en catalán cuando hay otros delante? Los catalanes imponiendo su lengua a los niños, si sois nacionalistas, si la cultura está subvencionada, si…. que cual… que diré… que cuanto… que mucho… y que poco. En definitiva la conversación no lleva a ninguna parte, pero yo he pensado mucho, porque hay mucho que pensar.
Siempre he pensado en escribir algo en este momento difícil más dirigido a mis amigos de fuera del dominio lingüístico catalán que a los de él, pero creo que sirve para todos, está vez lo hago en castellano, lengua que como todo catalán domino a la perfección tanto en lo privado como en lo público y la hablo en la intimidad y en la calle si hace falta, sin ningún problema, creo que como el 99’9% de los catalanes. Quiero que todo el mundo llegue con fluidez a lo que quiero decir no por la dificultad que pueda implicar el catalán, como todas las lenguas románicas el catalán y el castellano tienen un alto porcentaje de comprensión mutua, según el Ethnologue, Languages of the World, 15.ta edición, SIL International, 2005. El castellano y el catalán guardan una relación de entendimiento mutuo de un 85%, el francés es el más alejado de todas y guarda la misma relación con el catalán, 85%, y de un 75% con el castellano. Es decir que en una conversación donde uno nos hable alguna de estás lenguas perdemos muy poco (claro está que el factor cultural del individuo jugará a su favor)
Teniendo en cuenta estos datos, bastante fiables, poca discusión se tendría que producir sobre este tema y menos entre gente con un cierto nivel cultural y aun más si las une la amistad, por lo tanto cualquier discusión sobre el entendimiento, a la etnología me remito, es poca, hay poca dificultad para entenderse parece ser más producida por motivos ideológicos y estos se acrecientan contra más cerramos nuestro mundo a una sola visión.
Cerrarse a una sola visión es algo relativamente fácil y me vienen en mente aquellos versos chascarros del Impertinente del siglo XVIII:
Sorprendiose un portugués
de ver que en su tierna infancia,
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
Arte diabólica es,
dijo torciendo el mostacho,
que para hablar en gabacho
un fidalgo en Portugal
llega a viejo y lo habla mal
y aquí lo parla un muchacho
Nicolás Fernández de Moratín
No los elijo al azar, al pelo me vienen, es evidente, sino que pareciera ser que sorprende siempre a los de las lenguas oficiales que alguien hable una diferente a la suya y aun más si ésta que se habla es una no oficial, pero más me sorprende el ataque a la diversidad en que vivimos, casi institucionalizado, diciendo cosas que ya sobrepasan la pura locura, que locura da de sentirlas. Me pierdo en tan amplio tema que creo que no tiene nada que ver con la lengua propia y de ajenos, porqué la lengua es algo que sale de natural entre propios que la usan y que los ajenos saben que a ellos les pasa lo propio con la suya y los suyos.
Luego está ese otro mito de exagerada contundencia que dice que la cultura catalana, gallega o vasca está toda subvencionada, mucho me sorprendo cuando escucho esto, opinión muy generalizada en los círculos que producen cultura, en cualquiera de sus ámbitos, solo en lengua española, castellana, con solo hacer una búsqueda en internet vemos que la subvención a la cultura es algo generalizado, en todos sus ámbitos ya sea el de la edición editorial, en cualquier lengua, no solo las peninsulares, en Europa entera es algo común, no considero que sea normal para ninguna lengua ¿es solo fruto de la poca lectura? Lo ignoro, pero la práctica es común incluso en el mundo sajón.
En el ámbito teatral esto llega a sus niveles máximos en todos los gobiernos peninsulares, incluyo Portugal y Andorra, el teatro es fuertemente subvencionado en Madrid, en Barcelona, en Vigo, en Bilbao y en Andorra la Vella, intuyo que muy seguro y muy a nuestro pesar las subvenciones acabarán recayendo en aquellos proyectos que gusten más o menos a los del color político que ocupan cada institución, pero no hay subvenciones de ningún gobierno autonómico a proyectos de otro ámbito que no sea el suyo, con serias dificultades para los grupos valencianos que muchas veces deben “exiliarse” a Barcelona para conseguir una subvención. Claro está que el Ministerio de Cultura Español ha subvencionado a grupos en cualquiera de las lenguas peninsulares y incluso a grupos extranjeros, pero su ámbito es Estatal.
El mundo de la representación es complejo, solo cojo como ejemplo la Capital del Estado, en esta temporada actual no ha habido representaciones en ninguna lengua del Estado diferente al castellano en Madrid, si en lenguas inglesa, francesa, griega… excluyo los festivales de las autonomías o los centros regionales, hablo exclusivamente de teatros como tal y más que los privados, siempre subvencionados, hablo de teatros como la Abadía o el Matadero o otros de carácter público. Si en cambio ha habido, como lo hay asiduamente, teatro en castellano, tanto en teatros públicos como privados, en Barcelona, Vigo, Bilbao, Girona por decir algunas ciudades de otro dominio lingüístico diferente.
Ahora bien lo que siempre es destacable es que la cultura está subvencionada en cualquier lengua peninsular, no sé escapa ni una y tanto en teatro como literatura, exposiciones, etc. De hecho aquellos que no acceden a las subvenciones forman un complejo y interesantísimo cocido cultural, muy libre rico y poco conocido, a veces hasta por aquellos que se llaman seguidores de la cultura, recuerdo un Macbeth visto en una sala de menos de 60 localidades de tal belleza e ingenio que me puso los pelos de punta.
Con todo esto quiero decir que nadie acuse a nadie de usar el dinero público en su favor por hablar una o otra lengua, aquí no se escapa nadie. Claro está que si hablamos de llenos o vacíos de sala, el teatro sigue lleno por suerte en Barcelona y en Madrid y en cualquiera que sea la lengua en que se represente, toco madera cuando escribo esto, las musas del Olimpo nos protejan a todos en los tiempos que corren.
Ahora quiero tocar el trillado tema del respeto, no hablo de tolerancia, no me gusta esa palabra. Tolerancia en el María Moliner es la capacidad de tolerar y tolerar es el no oponerse el que tiene autoridad… indica una cierta actitud de abandono. Yo no quiero que me toleren, quiero que me respeten por lo que soy, con mi diferencia y con mi igualdad con los otros. Es mucho más sincero respetar que tolerar, la tolerancia hoy en día implica una cierta hipocresía social.
Dicho lo anterior ¿es tan difícil el respeto a la diferencia del otro? ¿es tan imposible entender que el otro viene de una realidad diferente a la mía? Parece ser que en esta Pell de Brau (Piel de Toro), que Espriu describió tan bien, es algo casi imposible, esta falta de comprensión produce una tendencia a homogenizar terrible, pero esta tendencia yo la creía más propia de algunas ideologías, pero ahora veo que empieza a extenderse cual mancha de aceite.
Deshagamos unos cuantos tópicos. Nadie puede decir cuando llega a Barcelona que todo el mundo le hablo en catalán, la gente en Barcelona ciudad tiene tendencia casi absoluta a dirigirse en castellano a cualquiera que se le dirija en esta lengua, menos aun decir que uno solo siente hablar catalán en esta ciudad donde la mitad la población utiliza el castellano asiduamente. Más locura es decirlo del gallego en Vigo, porque para que te hablen gallego en Vigo, A Coruña o otras ciudades de Galicia hay que ir casi suplicándolo, lo dice uno que estudio gallego en la universidad durante 4 años y hablo más gallego en Barcelona que en Galicia, el gallego es una realidad que si no se hace algo, será extinta en poco tiempo, entonces seguramente nos gustará a todos, porque nos gustan los pobrecitos, como los hacemos con los de culturas minoritarias en Yiapas o cualquier otro sitio, pero mientras se destruían nadie movió un dedo. Del vasco ya no digo nada porque su situación es difícil y compleja y para cualquier filólogo es una joya, la joya de la corona, pero en esta península nadie lo quiere entender, pero también murió la bella lengua egipcia y no se ha hundido el orbe (el latín y el griego no murieron, evolucionaron).
Tampoco creo lo de aquel catalán o vasco que va a León y no le quieren servir porque el camarero oye que en la mesa se habla otra lengua diferente, el camarero quiere cobrar y que la gente consuma y punto. Todos nos cargamos de manías respecto al otro y eso se llama: MIEDO, miedo a la diferencia, pero ¡por todos los dioses del Olimpo! Somos diferencia, es tan difícil entender eso.
No sigo, creo que todos podemos poner un poco de cabeza y saber que cada tierra hace su guerra, pero sobretodo mi abuelo decía en castellano “allá donde fueres hiceres lo que viedes”. Es así cada país tiene su lengua y la defiende, la ama, la usa, la siente, quiere que sea el vehículo de normalidad social. ¡Como siento de normal la sociedad madrileña o sevillana, todo el mundo sabe que hay una lengua de uso común y es la que se tiene que usar porque es la propia del lugar!
De aquí solo queda un tema: El Nacionalismo. Lo acabaré pronto, raso y corto: el uso de una lengua, y más de la propia, no es un hecho nacionalista y quien dé esa explicación solo quiere imponer la suya a otro. Las lenguas y su uso por los propios y por la sociedad que le es propia es un hecho que se produce en la naturalidad más absoluta y las sociedades que no lo pueden hacer o que luchan por la normalización de su lengua propia es porque han sido menoscabadas por otra en la mayoría de los casos una que se ha hecho con el control del Estado. Así ha sido en México con las 72 lenguas indígenas y en Gran Bretaña con las dos diferentes al inglés y en Francia… y en China… El hablante y la sociedad no son culpables solo quieren su espacio en su lugar. No es que el Mazateco de México no pueda escribir sobre física cuántica, es que nunca se le dejó llegar a los niveles universitarios donde se producía la física cuántica o es que los 4 millones de hablantes del danés son mas inteligentes que los 8 millones de hablantes del Miao en la China, no, solo tuvieron acceso a los procesos que canalizaron la ciencia en su propia lengua, mientras que a los Miao se les redujo, se saco a las niñas, si niñas en femenino, de su entorno familiar para reducir la lengua a la mínima expresión, las madres suelen ser el garante de la lengua, aun se hace en nombre de la oficialidad, miles de niñas Miao son sacadas de su entorno familiar en la infancia y nunca más vuelven a tener contacto con su cultura, haz lo mimos con el danés y… Cuando conocí en unas jornadas del Instituto internacional de la Paz a una mujer Miao defendiendo desesperadamente su cultura para su entorno no hacía nacionalismo solo quería ser en si misma y no quería desparecer, pero poco importa el desaparecer, todo proceso cultural a la larga desaparece, pero no así, debe ser de una tristeza atroz. No os suene tan lejano y tan atroz aquí pasa, en pocos años el bretón habrá desaparecido, la sociedad más democrática de Europa, la francesa, se está encargando de ello, ya lo consiguió con el provenzal. El gallego quizás en menos tiempo ya solo será una leve variante de l castellano.
La verdad poco importa si en 50 años todos somos iguales, hablamos todos castellano o inglés, seguro que importa poco, pero seremos mucho más pobres y habremos dejado que la sociedad consumista, que necesita hacerlo todo igual para que consumamos más, habrá ganado.
Quiero ser y quiero que seas, pero me gusta tu diferencia y me gusta la mía, no nos jodamos!
3 comentaris:
Pienso, y son asuntos serios,
lo poquito que nos queda si perdemos el respeto.
Siento- y a veces me averguenzo-,
por todos los que les falta,
los que no lo conocieron.
Miento, si digo "soy perfecto":
son abruptos los senderos
que conducen a mis adentros.
Pero... llevo para darte
lo que para mi deseo,
el beneficio de la duda,
las maneras, los recreos,
la sonrisa mañanera,
los perdona, los te quiero,
las miradas transparentes,
los abrazos, los pañuelos.
Ve: aunque no quiera lo veo,
mala leche gratuita, veo mentira veo desprecio,
y poco arte en las maneras y en las formas,
veo el acoso hacia el más débil
y eso es lo que mas me colma.
Pero... llevo para darte
lo que para mi deseo,
el beneficio de la duda,
las maneras, los recreos,
la sonrisa mañanera,
los perdona, los te quiero,
las miradas transparentes,
los abrazos, los pañuelos.
http://www.conciertos10.com/asuntos-serios-de-el-puchero-del-hortelano/
Andreu gracias por tu reflexión... En todo de acuerdo... en todo....Pero a veces la práctica no es así. Como trabajadora de las artes escénicas sé y es absolutamente cierto que es muy dificil llevar un trabajo teatral a Cataluña si no es en catalan o esta producido por un Teatro Publico importante o no es una obra muy del circuito comercial. La gente de teatro lo sabemos y no por ello dejamos de interesarnos por el teatro que se hace en Cataluña ni por el que viene a Madrid hecho por catalanes. Madrid esta lleno de catalanes en puestos directivos de la cultura(Teatro Español, Teatro del Canal....) y bienvenidos sean, se lo merecen... en Andalucia mi tierra pasa lo mismo... Estamos abiertos a todo lo que nos venga de allí y tenemos admiración por como ha evolucionado la cultura catalana y en específico el teatro catalan... No es lo mismo a la inversa.... y lo sabemos..... No pasa nada, es así y quizá deba ser así... a veces me da pena, he participado en proyectos interesantes que me hubiera encantado llevarlos a Barna... es tan bonito ir de gira a Barcelona... La ultima vez fue en el año 90, Teatro Condal.....ahora aquello sería muy dificil repetirlo y en cambio Barcelona tiene muchos más espacios escénicos y bien dotados....La solucción no se cual es, seguramente esta en nososotros no en los gobiernos, en los ciudadanos, en los artistas... en los jovenes del 15M...Admiro profundamente la cultura catalana y creo que el resto del estado tenemos mucho que aprender de ella, pero es verdad que a veces la siento demasiado cerrada, no la cultura sino las políticas y los culturetas... Adeu amigo y buena vida. Consuelo
Dios ! como hecho de menos que alguien reclame el murciano como una lengua (aunque ya casi nadie la habla). Y lo peor, se avergüenzan de ella los propios murcianos. Te lo puedes creer??!!
Publica un comentari